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Sobrepeso y artrosis de rodilla o cadera: qué cambia al reducir peso

La rodilla y la cadera soportan el peso del cuerpo, y el exceso de kilos es uno de los factores de la artrosis que se pueden modificar. Las guías clínicas aconsejan reducir peso a las personas con artrosis y sobrepeso, y hay medicamentos autorizados para el control del peso, aunque solo dentro de unos criterios concretos de índice de masa corporal (IMC). Aquí se explica qué cabe esperar, cuándo se cumplen esos criterios y qué revisa el médico, también si usted toma antiinflamatorios.

Qué relación hay entre el peso y la artrosis

La artrosis es la enfermedad articular más frecuente. Según la Sociedad Española de Reumatología (SER), afecta al 10 % de la población en España y se debe al desgaste del cartílago que cubre los extremos de los huesos. Su dolor es mecánico: empeora con el movimiento y mejora con el reposo.

En su decálogo para pacientes, la SER señala la obesidad como una de las causas de la artrosis y como un factor que hace que progrese más rápido. A diferencia de la edad o de la predisposición genética, se puede modificar, y hacerlo, según la SER, ayuda a prevenir o retrasar los síntomas y, con la enfermedad ya establecida, puede disminuir la necesidad de analgésicos.

Qué aconsejan las guías sobre el peso

La guía sobre artrosis del NICE, el instituto británico que elabora guías clínicas, considera que los tratamientos básicos de la enfermedad son el ejercicio terapéutico y, cuando procede, el control del peso, junto con la información y el apoyo al paciente. A las personas con artrosis y sobrepeso u obesidad, recomienda explicarles que reducir peso mejora la calidad de vida y la función física y disminuye el dolor.

La SER coincide en el fondo: aconseja mantener un peso correcto y recuerda que en la artrosis no hacen falta dietas especiales ni hay alimentos totalmente prohibidos, porque una dieta baja en calorías es suficiente.

Cuándo encaja un medicamento para el control del peso

Esta página se centra en tres principios activos inyectables autorizados para el control del peso en adultos: la semaglutida y la tirzepatida, que se inyectan cada semana, y la liraglutida de 3 mg, que se inyecta a diario. Sus fichas técnicas los autorizan solo como añadido a una dieta hipocalórica y a más actividad física, nunca en su lugar.

El criterio de las tres fichas es el mismo: un IMC de 30 o más, o un IMC desde 27 y por debajo de 30 si existe como mínimo una comorbilidad ligada al peso. Como ejemplos, las tres citan la prediabetes o la diabetes tipo 2, la hipertensión, la dislipidemia y la apnea obstructiva del sueño, y las de la semaglutida y la tirzepatida añaden la enfermedad cardiovascular.

La artrosis no figura en esas listas, que son solo ejemplos: con un IMC entre 27 y 30, el médico valora si su caso cumple el criterio. Para calcular el IMC se divide el peso en kilos por la talla en metros elevada al cuadrado; la tabla recoge el peso aproximado que corresponde a cada umbral según la talla.

AlturaIMC de 27IMC de 30
1,55 munos 65 kgunos 72 kg
1,60 munos 69 kgunos 77 kg
1,65 munos 74 kgunos 82 kg
1,70 munos 78 kgunos 87 kg
1,75 munos 83 kgunos 92 kg
1,80 munos 87 kgunos 97 kg

Lo que un medicamento para el peso no hace en la artrosis

La indicación de estos tres medicamentos es el control del peso: no están autorizados para tratar la artrosis ni el dolor articular, y no sustituyen al ejercicio. La SER recuerda que hoy la artrosis no tiene curación y que su tratamiento busca mejorar el dolor, retrasar la evolución de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

El dolor sigue su propio tratamiento. La guía del NICE propone ofrecer un antiinflamatorio tópico a las personas con artrosis de rodilla, como los geles de diclofenaco, y reservar los antiinflamatorios en comprimidos para cuando los tópicos no basten o no sean adecuados, siempre con la mínima dosis que resulte eficaz, durante el periodo más corto y con un protector gástrico. Las demás opciones se repasan en la página de medicamentos reumatológicos.

Un traumatismo reciente, una rigidez matinal prolongada, un empeoramiento rápido o una articulación caliente e hinchada no son lo típico de la artrosis: la guía del NICE los cita como rasgos atípicos que pueden apuntar a otro diagnóstico o a uno añadido, y en ese caso hace falta una valoración en consulta.

Si toma antiinflamatorios con frecuencia

Con estos medicamentos para el peso, las reacciones adversas más frecuentes son digestivas, como náuseas, vómitos y diarrea, y con la semaglutida y la tirzepatida se concentran en las semanas de subida de dosis. Las tres fichas advierten de que estos trastornos digestivos pueden deshidratar y, por esa vía, perjudicar la función del riñón. Las de la tirzepatida y la liraglutida mencionan la insuficiencia renal aguda, y la de la tirzepatida pide tenerlo especialmente en cuenta en las personas mayores.

Los antiinflamatorios también afectan al riñón. La ficha técnica del meloxicam, autorizado para el tratamiento sintomático de corta duración de las crisis agudas de artrosis, explica que estos fármacos pueden causar una insuficiencia renal funcional que depende de la dosis. Entre los factores de riesgo con los que pide controlar la función renal cita la edad avanzada, los diuréticos, algunos fármacos para la tensión y la hipovolemia de cualquier causa, es decir, la disminución del volumen de sangre, por ejemplo por deshidratación.

Si durante el tratamiento tiene vómitos o diarrea que no ceden, beba líquidos y consulte con su médico antes de seguir con el antiinflamatorio. Más detalles sobre este medicamento en la ficha del meloxicam.

Advertencias de las fichas técnicas que conviene conocer

Las tres fichas recogen casos de pancreatitis aguda y piden suspender el tratamiento si se sospecha y no reanudarlo si se confirma. Según el prospecto de la semaglutida, un dolor de estómago fuerte y duradero, a veces extendido hacia la espalda, es motivo para ir al médico sin demora. Las tres incluyen también los cálculos en la vesícula biliar entre sus reacciones adversas, y la de la liraglutida añade que pueden requerir hospitalización y la extirpación de la vesícula.

Si van a operarle con anestesia general o sedación profunda, por ejemplo para colocarle una prótesis, avise antes de que usa uno de estos fármacos: vacían el estómago más despacio, y las tres fichas describen casos en que su contenido pasó a los pulmones durante esos procedimientos. La de la semaglutida pide, además, una exploración de la vista ante una pérdida repentina de visión.

Si busca un embarazo, la ficha de la semaglutida pide dejar de usarla como mínimo 2 meses antes y la de la tirzepatida, 1 mes antes; la de la liraglutida pide suspenderla en cuanto se desee el embarazo.

Cuánto cuesta la valoración y cómo se tramita

Desde aquí se solicita nuestro servicio de tratamiento farmacológico del peso, para empezar o continuar un tratamiento, tenga o no artrosis. La valoración cuesta 29,90 €, sin incluir el medicamento. La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.

Prepare para el cuestionario médico su peso y su talla, el diagnóstico de artrosis y las articulaciones afectadas, sus otras enfermedades, toda la medicación con las dosis, incluidos los analgésicos que se dispensan sin receta, sus alergias y los fármacos que ya haya usado para el peso. Para identificarse sirve el DNI, el NIE o el pasaporte. Todo se hace por escrito, sin videollamada. Revisa su caso el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), y según sus datos puede pedirle una analítica con la función renal o un informe, aconsejarle que le vean en persona o rechazar la solicitud.

Si elige la tramitación prioritaria, con 8,90 € adicionales, su solicitud pasa antes en el orden de revisión, aunque no se compromete ningún plazo. Con una valoración favorable, le llega a su correo una receta médica en PDF que identifica el medicamento por su principio activo. Su reconocimiento se basa en el artículo 11 de la Directiva 2011/24/UE y, en España, el artículo 15 bis del Real Decreto 1718/2010. El medicamento se abona por separado en su farmacia, y la decisión de dispensar corresponde al farmacéutico.

¿Cuánto peso hay que reducir para notar mejoría en la artrosis?

No hay una cifra mínima. La guía británica del NICE explica que cualquier reducción probablemente sea beneficiosa, pero que bajar un 10 % del peso corporal probablemente lo sea más que bajar un 5 %: en una persona de 80 kg, unos 8 kg frente a 4 kg.

¿La artrosis cuenta para el criterio de IMC de 27?

Las fichas técnicas no la mencionan entre sus ejemplos, aunque esa lista no es cerrada, y la decisión en su caso corresponde al médico. Indique en el cuestionario todas sus enfermedades, con los informes que tenga.

¿Puedo seguir tomando antiinflamatorios durante el tratamiento?

Indíquelos en el cuestionario con la dosis y la frecuencia; el médico los tiene en cuenta al valorar su caso. No aumente la dosis por su cuenta y, si tiene vómitos o diarrea que no ceden, consulte antes de seguir tomándolos: pueden deshidratarle, y la ficha del meloxicam incluye la hipovolemia entre los factores de riesgo de insuficiencia renal por antiinflamatorios.

¿Hay que bajar de peso antes de una prótesis de rodilla o de cadera?

Según la guía británica del NICE, el sobrepeso o la obesidad no deben ser motivo para excluir a nadie de la derivación para una prótesis de cadera o de rodilla, aunque los riesgos de la operación varían con esos factores. Si usa uno de estos medicamentos, comuníquelo antes de la anestesia.

¿Puedo hacer ejercicio si tengo artrosis de rodilla?

Sí, y es uno de los tratamientos básicos. La guía británica del NICE advierte de que el dolor puede aumentar al empezar, pero que el ejercicio regular y constante beneficia a las articulaciones. La SER recomienda caminar, la bicicleta y la natación, y recuerda que caminar con bastón disminuye la sobrecarga de la rodilla o la cadera.

¿Paga la sanidad pública el medicamento con esta receta?

No. La receta que se emite tras la valoración no es una receta del Sistema Nacional de Salud, así que el medicamento lo paga usted en la farmacia.